Las adolescentes sufren más depresión

La depresión afecta más a las mujeres que a los hombres, incluso durante la adolescencia. [iStock/ Akilina Winner]
Desde hace un par de décadas se sabe que la depresión es más frecuente en las mujeres que en los hombres. Ahora se ha comprobado que esa diferencia acontece ya en la adolescencia: a los 12 años, más niñas presentan un trastorno depresivo en comparación con sus compañeros masculinos. Investigadores dirigidos por Rachel Salk, de la Universidad de Pittsburg, han constatado este hallazgo a partir de dos metanálisis.

En concreto, los autores examinaron los datos de unos de 3,5 millones de personas de más de 90 países. Confirmaron que, de media, los casos de depresión eran el doble de frecuentes en las mujeres que en los varones. “Con todo, la depresión no debe considerarse una enfermedad femenina. Un tercio de los hombres también la padecen“, señala Janet Hyde, de la Universidad de Wisconsin-Madison y una de las autoras del trabajo.

Hasta ahora, los expertos estimaban que esa diferencia se reflejaba entre los 13 y 15 años, según habían confirmado estudios previos.

Hormonas y entorno social

Los autores sospechan que la balanza se decanta hacia el sexo femenino con la llegada de la pubertad a causa de factores hormonales y sociales. No obstante, puesto que los datos no incluyen a niñas menores de 12 años, cabe la posibilidad de que la diferencia se registre a edades todavía más tempranas.

Los cambios hormonales pueden tener algo que ver con ello, pero también es cierto que el entorno social cambia para las niñas a esa edad. A medida que se desarrollan en la pubertad, se enfrentan a un mayor acoso sexual“, indica Salk. Hyde, y añade: “Tenemos que empezar a intervenir antes de los 12 años si queremos evitar que las niñas caigan en la depresión“.

En su conjunto, los datos demuestran que los niños y las niñas se diferencian en la frecuencia de la enfermedad de manera más destacada entre los 13 y 16 años. En la adultez, esa desemejanza se reduce.

Más información en Psychological Bulletin

Fuentes: Spektrum.de/ Daniela Zeibig y Universidad de Wisconsin-Madison/ David Tennenbaum

 

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